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Pastoral 2021

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REFLEXIONES DIARIAS

 

5/Marzo/2021

La vida es un espejo.  

Hace mucho tiempo ya, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa enorme en un parque donde la gente caminaba alegremente y reía. Cierto día, un perrito buscando refugiarse del sol, logró entrar a dicha casa y se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentró en el cuarto y se dio cuenta que dentro de ese cuarto había mil perritos más observándolo, como él los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas. Los mil perritos hicieron lo mismo. Sonrió y les ladró alegremente a uno de ellos, los mil perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando salió del cuarto pensó: << ¡Qué lugar tan agradable!  Voy a venir más seguido a visitarlo>>.  

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y entró al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, al ver a los mil del cuarto se sintió amenazado, ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Empezó a ladrar y vio como los mil perritos le ladraban también a él. El perrito salió del cuarto y pensó: << ¡Qué lugar tan horrible es este! Nunca más volveré a entrar allí>>. En el frente de dicha casa había un letrero que decía: "La casa de los mil espejos". 

REFLEXIÒN: 

No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones. "Todos los rostros del mundo son espejos". Decide cual rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás. Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón. 

 

4/Marzo/2021

El valor de la creatividad. 

En una tarde hermosa, con mucho sol había un ciego sentado en un parque, con una gorra a sus pies y un cartel escrito con tiza blanca, decía: POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO.

Un creativo joven publicista pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra del hombre ciego. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó su pluma  y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies del ciego y se fue. 

Por la tarde el creativo caballero volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Ahora su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconociendo sus pasos le preguntó: “¿Qué le hiciste a mi cartel?”

El publicista le contestó: Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras. Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: HOY ES UN HERMOSO DÍA Y... YO NO PUEDO VERLO. 

REFLEXION:

Qué tan creativo soy?

Qué tanto pongo mi creatividad al servicio de los demás?

 

3/Marzo/2021

El indígena repugnante. 

Un día en un avión, recién iniciado el vuelo, una "señora" oprime insistentemente el timbre para llamar a la aeromoza. 

La azafata preocupada se dirige a la señora...

― ¿Cuál es el problema, señora? ― pregunta la azafata.

― ¿Es que no lo ve? ― responde la dama muy alterada―. Me colocaron junto a un sucio indígena. No soporto estar al lado de unos de estos seres repugnantes. ¿No tiene otro asiento?

― Por favor, cálmese. Casi todos los asientos están ocupados... Pero voy a ver si hay algún lugar disponible, le dijo la azafata. 

La azafata se aleja y vuelve unos minutos más tarde. Tranquilamente se dirige a la señora y le dice:

― Señora, como lo pensé, no hay ningún lugar disponible en la clase económica. He hablado con el Comandante y me acaba de confirmar que ya no hay más asientos disponibles en la clase económica. Antes de que la alterada dama pudiera hacer algún comentario, la azafata le dijo:

― Sin embargo, es muy inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero dadas las circunstancias, el Comandante encuentra escandaloso obligar a alguien tan decente a sentarse junto a una persona tan repugnante. 

En ese momento todos los pasajeros que se encontraban alrededor observaban la escena indignada. Entonces, la azafata se dirigió al indígena y le dijo: 

― Si el señor lo desea, tome su equipaje de mano, y ocupe el asiento disponible en primera clase, su asiento lo espera. 

Los pasajeros ―quienes miraban la escena sorprendidos― se levantaron y aplaudieron.

 REFLEXIÒN:

¿Qué harías tú en una situación como esta?

 

2/Marzo/2021

El mejor amigo.

Un día un niño con una gran sonrisa le dijo a un señor:

― Señor, quiero comprarle uno de sus cachorritos.

El granjero le respondió:

― Estos cachorritos son de raza, y cuestan mucho dinero- le dijo el granjero.

― He conseguido treinta y nueve centavos, ¿es esto suficiente?, le dijo el niño preocupado de que el dinero no le alcanzara para comprar su perrito.

― Seguro, le dijo el granjero, comenzando a silbar y a gritar: ―"Dolly, ven aquí". Dolly salió corriendo de su casita y bajó la rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel.

Los ojos del niño danzaban de alegría. Entonces de la casita salió, a hurtadillas, otra pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto. El niño apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas:

― ¡Yo quiero a ése!, señalando al más pequeño. Pero el granjero le dijo: ―"Hijo, tú no quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la forma en que tú quisieras”. Al oír eso, el niño bajó la mano y lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas. Le mostró una prótesis de doble abrazadera de acero a ambos lados de su pierna, que iba hasta un zapato especial. Mirando al granjero, le dijo: ― “Como usted verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a alguien que lo comprenda”. 

REFLEXIÒN:

Que importante es comprender y ser comprendidos, solo de esta manera nos sentiremos más cercanos, más hermanos.

 

1/Marzo/2021

El amor de un hermano.

Hace muchos años una niñita llamada Liz  sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse – aparentemente- era una transfusión de sangre de su hermanito de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.

El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. El niño dudó por un instante antes de tomar un gran suspiro y decir: "Sí, lo haré, si eso salva a Liz”.

Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, sonriente viendo retornar el color a las mejillas de la pequeña niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morirme?" 

 

Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana. Y aun así se la daba.

REFLEXIÒN: 

Da todo por quien ames, al final Dios premiara tu bondad.

 

26/Febrero/2021

Detenerse.

Palabra maravillosa y necesaria para asimilar las lecciones que nos da la vida, para ello es indispensable ser humilde, no para resignarnos a las circunstancias que nosotros mismos hemos creado sino, para aprender lo que aún nos falta por aprender. 

Por el contrario, la obstinación por “tener la razón” nos ciega, nos lleva a cometer nuevamente el mismo error.  Es triste y al mismo tiempo maravilloso comprender nuestras equivocaciones, maravilloso porque la luz nos iluminó, triste por el tiempo que perdimos y nunca más volverá. 

Cuanta grandeza encierra el espíritu de aquel ser humano que se deja por la vida enseñar. Caminando por la existencia mientras asimila en su alforja la experiencia que día a día la vida le ofrece, parafraseando a un gran escritor, tal vez por muy pocos conocidos, el maestro Eric Fromm; "todos podemos ser nuestros propios psiquiatras sanándonos diariamente, gracias a la reflexión podemos extraer de cada momento la lección de cómo ser mejores"

 

Reflexionemos

Tal vez la vida nos exige que vayamos a millón, pero somos nosotros los que decidimos a qué ritmo caminamos.

 

25/Febrero/2021

Ser justos con los demás.

Un hombre después de pensarlo se decidió a reparar una vieja casa que tenía en una granja. Entonces, contrató a un carpintero que se encargaría de todos los detalles logísticos de restauración.

Un día decidió ir a la granja, para verificar como iban todos los trabajos. Llegó temprano y se dispuso a colaborar en los quehaceres que realizaba el carpintero.

Ese día parecía no ser el mejor para el carpintero. Su cortadora eléctrica se había dañado, haciéndole perder dos horas de trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad en el pueblo le hizo perder dos horas más de trabajo. Tratando de recuperar el tiempo, partió dos cierras de su cortadora. Ya finalizando la jornada, el pegamento que disponía no le alcanzaba para mezclar su fórmula secreta de acabado.

Después de un día tan irregular, ya disponiéndose para ir a su casa, el camión se le negaba a arrancar. Por supuesto, el dueño de la granja se ofreció a llevarlo. Mientras recorrían los hermosos paisajes de la granja, él iba en silencio meditando. Parecía un poco molesto por los desaires que el día le había jugado.

Después de treinta minutos de recorrido llegaron a la casa del carpintero, y de sorpresa lo invitó para que conociera a su familia. Mientras se dirigían a la puerta, el carpintero se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, de color verde intenso y por demás hermoso. Tocó varias ramas con sus manos, mientras admiraba sus preciosas hojas.

Cuando abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas y alegría. Sus hijos se lanzaron sobre él, dando vueltas en la sala. Le dio un beso a su esposa y lo presentó. Le invitó un refresco y una suculenta empanada. Ya despidiéndose, lo acompañó hasta el auto.

Cuando pasaron nuevamente cerca del árbol, la curiosidad fue grande y le preguntó acerca de lo que había visto hacer un rato antes. Le recordó su conducta con el árbol.

¡Ohh!, ese es mi árbol de los problemas, contestó.

Y luego procedió a explicar y dijo: sé que no puedo evitar tener dificultades en mi trabajo, percances y alteraciones en mi estado de ánimo. Pero una cosa si es segura: Esos problemas no pertenecen ni a mi esposa y mucho menos a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el “árbol de los problemas” cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo nuevamente, porque tengo que solucionarlos. Lo divertido es, dijo sonriendo el carpintero, que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.

El dueño de la granja se subió a su auto, meditando sobre la estrategia del carpintero para ser más feliz y evitar contaminar el hogar con los problemas laborales. Entonces se dijo, valió la pena el paseo de hoy.

Llegó a la granja y se dispuso a seleccionar su árbol de los problemas. Y desde entones cada vez que llegaba a su hogar ya saben lo primero que hacía.

Reflexionemos

Gocemos haciendo lo que hacemos bien, y habiéndolo hecho bien, gocémonos haciéndolo mejor y lo que no sabemos aprendámoslo y gocemos aprendiendo y luego seremos mejores porque habremos aprendido con gozo”.

 

24/Febrero/2021

El amor verdadero. 

Érase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo. Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podía trabajar.

Las manos le temblaban tanto, que no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había enturbiado demasiado para hacer una costura recta.

Tenía tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana.

El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos:

— No quieren estar conmigo ahora; se decía...
— Tienen miedo de que yo me convierta en una carga.

Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan.

A la mañana siguiente, fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por último, fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.

El anciano llevó el cofre a su casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso bajo la mesa de la cocina.

Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies, y mirando bajo la mesa preguntaron:

— ¿Qué hay en ese cofre?

El anciano respondió:

— ¡OH nada! Sólo algunas cosas que he ahorrado.

Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo. Debe estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años susurraron. Deliberaron y decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así custodiar el "tesoro".

La primera semana el hijo menor se mudó a la casa del padre, lo cuidó y le cocinó.
A la semana siguiente, lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el hijo mayor. Así siguieron por un tiempo.

Al fin el anciano padre enfermó y falleció. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues creían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo.

Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.

— ¡Qué triquiñuela tan infame! exclamó el hijo mayor ¡Qué crueldad para con sus hijos!
— ¿Pero, qué podía hacer? - preguntó tristemente el segundo hijo
— Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días. Estoy avergonzado de mí mismo —sollozó el hijo menor—. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños.

El hijo mayor muy enojado, volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto valioso oculto entre los vidrios, y los desparramó en el suelo hasta vaciar el cofre.

Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro y leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo: "Honrarás a tu padre y a tu madre"

Reflexionemos: no esperemos hasta perder nuestros seres queridos, para saber lo que significan para nosotros.

 

23/Febrero/2021

Regala una sonrisa con un gesto de amor. 

Soy madre de tres hijos de 14, 12 y 3 años, y recientemente terminé mi carrera universitaria.

La última clase que tomé fue Sociología. La maestra estaba muy inspirada con las cualidades que yo deseaba ver, con las cuales cada ser humano había sido agraciado.

Su último proyecto fue titulado "SONRÍE". Pidió a la clase que saliera y le sonriera a tres personas y documentaran sus reacciones.

Yo soy una persona muy amistosa y siempre sonrío a todos y digo "hola", así es que pensé que esto sería "pan comido", literalmente.

Tan pronto nos fue asignado el proyecto, mi esposo, mi hijo pequeño y yo fuimos a McDonald's una fría mañana de marzo, era la manera de compartir un tiempo de juego con nuestro hijo.

Estábamos formados esperando ser atendidos, cuando de repente todos se hicieron para atrás, incluso mi esposo. Yo no me moví ni una pulgada y un abrumador sentimiento de pánico me envolvió cuando di vuelta para ver qué pasaba.

Cuando giré percibí un horrible olor a "cuerpo sucio" y junto a mí, vi que estaban parados dos hombres pobres; cuando miré al pequeño hombre que estaba cerca de mí, él sonreía, sus hermosos ojos azul cielo estaban llenos de la luz de Dios buscando aceptación.

Dijo "Buen día", mientras contaba las pocas monedas que traía. El segundo hombre manoteaba junto a su amigo -creo que era retrasado mental- y el hombre de ojos azules era su salvación.

Contuve las lágrimas. La joven despachadora le pregunto qué quería y él dijo: "Café; es todo, señorita" porque era para lo único que tenían, ya que, si querían sentarse en el restaurante para calentarse un poco, tenían que consumir algo.

Entonces, realmente lo sentí, el impulso fue muy grande, casi alcanzo al pequeño hombre para abrazarlo, fue entonces que sentí todas las miradas en mí, juzgando mi acción.

Sonreí y le pedí a la joven despachadora que me diera dos desayunos más en bandeja separada y caminé hacia la mesa donde estaban los dos hombres sentados, puse la bandeja en su mesa y mi mano sobre la mano fría del pequeño hombre; él me miró con lágrimas en los ojos y dijo "¡Gracias!".

Me incliné dando palmaditas en su mano y le dije "No lo hice por ustedes, DIOS está aquí actuando a través de mí para darles esperanza".

Comencé a llorar mientras caminaba para reunirme con mi esposo e hijo. Cuando me senté, mi marido sonrió y dijo "Es por eso que DIOS te dio para mí, cariño, para darme esperanza".

Nos tomamos de las manos por un momento y en ese instante supimos la Gracia con la que fuimos bendecidos para ser capaces de dar.

Regresé a la universidad durante la última clase nocturna, con esta historia en mano. Entregué mi proyecto y la instructora lo leyó, entonces me miró y preguntó "¿Puedo compartir esto?"... yo asentí lentamente mientras ella pedía la atención de la clase.

Comenzó a leer y me di cuenta que nosotros, como seres humanos y siendo parte de Dios, compartimos esta necesidad para sanar a la gente y ser sanados. A mi manera, se lo hice sentir a la gente en McDonald's, a mi esposo, hijo, a la maestra y a cada alma en el salón de clases, esa última noche como estudiante.

Me gradué con una de las lecciones más grandes que jamás hubiera aprendido: ACEPTACIÓN INCONDICIONAL.

 

22/Febrero/2021

El verdadero amor a los demás.

Hace muchos años, cuando un médico trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conoció a una niñita llamada Liz quién sufría de una extraña enfermedad.

Su única oportunidad de recuperarse aparentemente, era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quién había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad.

El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a darle su sangre a su hermana.

Por un momento, lo vio dudar antes de tomar un gran suspiro y decir; Si, lo haré, si eso salva a Liz.

Mientras la transfusión continuaba, el estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras los médicos lo asistían a él y a su hermana, veía retomar el color a las mejillas de la niña.

Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. El miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: ¿A qué hora empezaré a morirme?

Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana... Y AÚN ASI, SE LA DABA...

Reflexionemos: ¡Vale la pena Dar todo por quién amas!

 

19/Febrero/2021 

Como un delfín. 

Como un Delfín, existen personas que son puras y sinceras. Tales personas forman un lazo de amistad amplio y eterno.

Como un Delfín, existen personas que viven felices y no les gusta ver a sus amigos tristes. Por eso,  siempre intentan alegrar sus corazones.

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18/Febrero/2021 

La tienda del cielo. 

Andaba yo por la carretera de la vida tiempo atrás y un día ví un letrero que decía: “La Tienda del cielo”.

Cuando me aproximé, la puerta se abrió... y cuando me dí cuenta ya había entrado. Vi grupos de ANGELES por todos lados!

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17/Febrero/2021 

Las siete maravillas del mundo. 

A un grupo de estudiantes de escuela primaria se les pidió que listaran lo que ellos pensaban eran las " 7 maravillas del Mundo moderno o actuales ." A pesar de ciertas diferencias, los siguientes fueron los que más votos recibieron:

1. Las Pirámides de Egipto
2. El Taj Mahal
3. El Gran Cañón de Colorado

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16/Febrero/2021 

El eco de la vida. 

Un hijo y su padre, estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se lastima y grita: "Aaaaaahhhhhhhhh!!!!!"

Luego, el padre le explica: 

"Hijo mío, presta atención" Y entonces el padre grita a la montaña: "Te admiro" Y la voz le responde: "Te admiro"

Con curiosidad el niño grita: "Quién está ahí??" Recibe una respuesta: "Quién está ahí??"

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15/Febrero/2021 

Perder es ganar. 

Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia, pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo. 

Perdí mis privilegios y fantasías de niño, pero....Pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.

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12/Febrero/2021 

El obstáculo en el camino. 

Una piedra en el camino... Un obstáculo que resolver... Una lección para aprender...

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Entonces, se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda roca.

Algunos de los comerciantes mas adinerados del rey y distinguidos caballeros vinieron y simplemente le dieron una vuelta.

Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra grande del camino.

Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró.

Mientras recogía su carga de vegetales, el notó una cartera en el piso, justo donde había estado la roca. La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino.

El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron. Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la condición de uno. 

El consejo de la historia: ¡Mira cada obstáculo como algo que debe ser resuelto! 

 

11/Febrero/2021

Auxilio en la lluvia. 

La historia de un niño que sorprende a una mesera con un simple acto...

En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó a una mesa.

La mesera puso un vaso de agua en frente de el.

- ¿Cuánto cuesta un helado de vainilla con chips de chocolate? preguntó el niño.

- Cincuenta pesos, respondió la mesera.

El niño saco su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas.

- ¿Cuánto cuesta un helado solo?, volvió a preguntar.

(En ese momento había algunas personas que estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente).

- Treinta y cinco pesos, dijo ella bruscamente.

El niño volvió a contar las monedas.

- Quiero el helado solo, dijo el niño.

La mesera le trajo el helado, puso la cuenta en la mesa y se fue.

El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue.

Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces se le derramaron algunas lágrimas con lo que vió...

Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, habían veinticinco pesos... Su propina! 

El consejo de la historia: ¡Jamás juzgues a alguien solo por las apariencias! y ¡siempre considera que aquellos a quienes sirves, pueden darte una sorpresa!

 

10/Febrero/2021

Auxilio en la lluvia. 

Una historia de ayuda desinteresada con un final inesperado... Empezó con el auxilio a una señora de edad avanzada en una noche de lluvia...

Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer de edad avanzada estaba parada en el borde de la carretera, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su vehículo se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran.

Toda mojada, ella decidió detener un vehículo que pasaba.

Un joven se detuvo a ayudarla, a pesar de la fuerte lluvia.

El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada, así que anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue.

Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa. Tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía:

"Muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no solo mi ropa sino mi espíritu. Entonces apareció Usted. Gracias a Usted pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. DIOS lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente.

Sinceramente, la Sra. Fernández" 

El consejo de la historia:

¡No esperes nada a cambio cuando ayudes a otros!

 

09/Febrero/2021

La pregunta en el examen. 

Una simple pregunta en un examen, nos recuerda la importancia que tienen todas las personas que conocemos...

Durante mi segundo semestre en la escuela, nuestro profesor nos dió un examen sorpresa.

Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última:

¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?

Seguramente este era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre?

Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.

Antes que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del exámen.

Absolutamente, dijo el profesor.

En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes!!!. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: ¡Hola!

Yo nunca olvidé esa lección... También aprendí que su nombre era Elena. 

08/Febrero/2021

El pianista. 

La sala de conciertos estaba completa; es más, se observaban en la parte de atrás algunos asistentes de pie, queriendo la presencia del artista, uno de los mejores pianistas del mundo era el protagonista de tan grande evento.

Conforme iba avanzando en su magistral ejecución vimos la transformación del artista; la pasión iba creciendo, su rostro manifestaba una profunda concentración que se reflejaba en cada nota con una emoción que más pareciera estar tocando con el corazón que con las manos.

Los asistentes reflejaban en sus rostros la pasión que el músico les transmitía.

Ya una vez en su camerino, los más importantes personajes de la ciudad tuvieron el privilegio de saludarlo personalmente, y entre ellos, se encontraba una distinguida dama que hizo el siguiente comentario:

— Maestro, ha tocado en forma por demás magistral, sé que se ha preparado durante muchos años, pero explíqueme, ¿de dónde le sale toda la fuerza que usted transmite?

El pianista respondió:

— De la pasión que siento por lo que hago. Ella es la impulsora que me hace lograr todo en plenitud. Nunca he podido ejecutar una pieza si primero no la siento y cuando logro despertar esa musa mágica dentro de mí que es la pasión, sé que toco, porque la siento en el alma. De hecho, no creo que nada grande se pueda lograr sin ella; es la fuerza que nos ha permitido tener magistrales obras de arte, iniciar grandes proyectos, es la impulsora de la creatividad, es la fuente de energía más poderosa que radica en el corazón de todos los seres humanos.

Atrevámonos a reconocer en nosotros la pasión que tenemos dentro para realizar la mejor obra de arte en nuestra vida, siendo lo que somos, teniendo lo que tenemos y aun faltándonos lo que nos falta, por la pasión podemos brillar y hacer la diferencia en nuestro hogar, en la fuente laboral, en la sociedad.

Si reconocemos esa pasión en nuestro interior podríamos hacernos diferentes y dar lo mejor siempre y no cada vez que nos sintamos alegres solamente. Ser mejor cada día no depende de nuestro estado de ánimo, depende de lo que nos creamos capaces de alcanzar aún a pesar de nuestras limitaciones. La pasión activa el deseo, el ser mejor lo culmina nuestra decisión.

 

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